Cáritas, Noticias

29 Marzo, 2017

Avanza la formación de Centros barriales contra las drogas en la diócesis

Se realizó ayer en la Casa de la Unidad de la ciudad de Nueve de Julio el segundo encuentro para avanzar en la conformación de los Centros Barriales para luchar contra las adicciones y la drogadependencia.

Allí tres partidos de la diócesis expusieron los primeros pasos que están dando hacia la formación de estos Centros comunitarios u Hogares de Cristo. Se trata de Pellegrini,  25 de Mayo y Nueve de Julio. “Es nuestro deseo continuar avanzando para que en cada una de las localidades que conforman nuestra diócesis  se levante uno de estos centros de contención para acompañar a nuestros hermanos que hoy están pasando una situación de soledad ante las adicciones”, recalcó el obispo Monseñor Ariel Torrado Mosconi.

Con la presencia del referente de Abordaje Pastoral y Comunitario de las Adicciones de Cáritas Nacional,  el licenciado Pablo Vidal  se analizaron los avances en cada una de las parroquias y se establecieron los próximos delineamientos de trabajo en el corto plazo y quedó estipulado  el tercer encuentro para el 30 de mayo. Vidal  anunció además que, desde Cáritas Nacional,  lanzaron recientemente cursos virtuales para capacitar a las personas a cargo de los centros.

La propuesta surge de Cáritas internacional y se está extendiendo también por todo el territorio argentino. “Estamos llegando a todas las diócesis del país – aseguró Vidal-. Desde Jujuy y Salta hasta Río Gallegos y Tierra del Fuego. Hoy hay una Iglesia que quiere hacerse cargo de esta problemática y que quiere abrirse, que quiere ser un hospital de campaña para que nadie quede descartado”.

De la reunión surgieron interesantes cuestiones como la marcada preocupación de algunos referentes de Cáritas por la ludopatía, una de las adicciones que, aunque invisibilizada, no es un tema menor a la hora de hablar de adicciones.

Durante el encuentro Vidal remarcó que la lucha contra la drogadependencia, especialmente en los niños y los jóvenes, es “una batalla cuerpo a cuerpo” que sólo puede ser librada con un genuino compromiso de todos los involucrados. Por ello convocó a los sacerdotes y a cada uno de los referentes de Caritas de las localidades de la diócesis  a tener mayor contacto con la realidad y a “aceptar y recibir la vida como se presenta”.