Clero

Mons. Ariel Edgardo Torrado Mosconi

Nació en la ciudad de 25 de Mayo, provincia de Buenos Aires, el 18 de enero de 1961. Fue ordenado sacerdote el 17 de noviembre de 1990, en la ciudad de Buenos Aires, por Mons. Antonio Quarracino. El 22 de noviembre de 2008 fue elegido obispo titular de Vico de Pacato y auxiliar de Santiago del Estero por Benedicto XVI y ordenado obispo el 13 de diciembre de 2008 en la catedral de Buenos Aires por el cardenal Jorge Mario Bergoglio SJ. El 12 de mayo de 2015 el papa Franscico lo trasladó como obispo coadjutor de nuestra Diócesis, asumiendo esta misión el 11 de julio del mismo año. El 1º de diciembre de 2015 asume como obispo diocesano al ser aceptada la renuncia presentada por Mons. de Elizalde al cumplirse la edad canónica. En la Conferencia Episcopal es delegado de la Región Platense y miembro de la comisión de Fe y Cultura (Período 2017-2020). Es bachiller y profesor en Teología (Universidad Católica Argentina) y Licenciado canónico en Teología Moral. Su lema episcopal es «Sequere me» (Sígueme).

Significado del escudo episcopal

Escudo torrado mosconiEl escudo del obispo gira en torno a su lema episcopal, sequere me –en bandera flotante- que hace referencia al llamado del Señor a Pedro en Jn 21. Se trata de un ahondamiento del llamado a la plenitud del sacerdocio y del seguimiento.
Se encuentra apoyado en la cruz pastoral con forma flordelisada que sugiere el signo de la orden del Santo Patrono de la diócesis de Santo Domingo en Nueve de Julio, a dónde el obispo ha sido llamado a seguir los pasos de Jesús, Buen Pastor, cuidando y guiando a esa Iglesia Particular.
En el campo izquierdo de color azur se encuentra el monte que representa el camino de subida por lo que hay que dejarlo todo para seguir el llamado de Jesús. En ese camino, una estrella de plata: la Santísima Virgen junto a la cruz de su Hijo que acompaña y sostiene el ministerio pastoral del Obispo. En el campo derecho de color rojo, que representa la caridad pastoral, el signo de la Eucaristía que es fuente y culmen de la vida del obispo, alimento y fortaleza en el camino del seguimiento.