Noticias · 12 de septiembre de 2026 · Por Diócesis de Nueve de Julio
AL SERVICIO DEL SANTO PUEBLO DE DIOS
“Somos ordenados, sólo y totalmente, para el servicio del santo pueblo de Dios y, por eso, valoro y agradezco la disponibilidad del padre Horacio” afirmó el obispo diocesano al poner en funciones al nuevo Administrador parroquial de Nuestra Señora del Carmen en Facundo Quiroga.
El viernes 12 de septiembre tuvo lugar el comienzo del ministerio pastoral del pbro. Horacio Herrera como Administrador parroquial de Nuestra Señora del Carmen en Facundo Quiroga, que incluye también la comunidad de Nuestra Señora de Luján en Martínez de Hoz, durante la concelebración eucarística que presidió el obispo de la diócesis nuevejuliense Ariel Torrado Mosconi, durante la cual hizo la Profesión de fe, el juramente de fiel desempeño del oficio encomendado y recibió los signos de su misión pastoral parroquial.
Comentando los textos de san Pablo y el evangelio de san Lucas, el Obispo los refirió a la misión del sacerdote en la comunidad: “¡Ay de mí si no evangelizo! Nos dice san Pablo hoy y el Evangelio, que recién proclamó el Padre Horacio, nos habla de guiar. Y esa es la misión del sacerdote en una parroquia: evangelizar de muchas formas y sirviendo fiel y generosamente al santo pueblo de Dios. Para eso, se ordena un diácono, un sacerdote, un obispo”. Asimismo, valoró la pronta y generosa respuesta del padre Herrera: “Cuando llamé al padre Horacio para encomendarle este nuevo encargo -que seguirá desempeñando junto con su cargo de párroco en Dudignac y capellán de la policía de la zona- no dudó en decirme que contara con él. Y veo también la alegría de tantos de Uds. que lo recuerdan cuando estuvo aquí como joven párroco hace ya más de cuarenta años. Esta fue su primera parroquia y vuelve, entonces, a su ´primer amor¨”, sostuvo el Prelado. Finalmente, animó a todos a llevar adelante la obre evangelizadora en comunión, con generosidad y esperanza: “Así, unidos, cada uno en su condición de bautizado, evangeliza con sus palabras y su buenas obras, llevando a nuestro mundo consuelo, alegría, paz y, sobre todo, esperanza”.
Durante la santa Misa, el padre Horario fue recibiendo el libro de los Evangelios, los santos Óleos, la estola morada para la Confesión, las ofrendas eucarísticas y la llave del sagrario para reservar el santísimo Sacramento como signos de su oficio pastoral en medio de la comunidad parroquial.
Al finalizar la celebración de la santa Misa, el padre Herrera agradeció la presencia de los sacerdotes que concelebraron y la participación de fieles de Facundo Quiroga y de Martínez de Hoz, poniéndose a disposición de los fieles, recalcando que la esencia de la misión pastoral es el servicio y recordando a los feligreses difuntos. Estaban presentes los niños de catequesis con sus catequistas y una delegación de la capilla Nuestra Señora de Luján de Martínez de Hoz.

