Noticias · 09 de agosto de 2026 · Por Diócesis de Nueve de Julio

El siempre vigente llamado a la santidad

Fiesta patronal de la diócesis de Nueve de Julio

“Un salto audaz, una mirada que sostiene y una presencia que calma, son tres imágenes que se desprenden del evangelio de hoy y que nos ayudan a celebrar y vivir el testimonio de santo Domingo hoy” afirmó monseñor Ariel Torrado Mosconi el sábado 8 de agosto al celebrar la solemnidad del patrono de la diócesis.

El sábado 8 de agosto la diócesis de Santo Domingo de Nueve de Julio celebró a su santo patrono como fiesta en cada comunidad parroquial y solemnidad en la ciudad de la sede episcopal. Los agentes de pastoral y representantes de las diferentes instituciones y grupos se reunieron a media tarde en el Centro Pastoral Pironio para un momento de oración, reflexión y celebración. Siguiendo el método de la “Conversación en el Espíritu” -ya probado otras veces en dicha comunidad y apreciado por los fieles- se proclamó el texto de Gn 17,1-3 y se meditó en torno a los nn° 1, 176 y 177 de la exhortación apostólica “Gaudete et exsultate” del Papa Francisco. Los participantes se reunieron en siete grupos y meditaron por casi una hora en sentido clima de silencio y escucha mutua. Luego se tuvo un momento de plenario para poner en común lo reflexionado y que puso de manifiesto tanto la riqueza y hondura de lo meditado como el gusto y aprovechamiento que se está haciendo de esta forma de oración en comunidad. Se tuvo la merienda y luego, desde el santuario diocesano de Nuestra Señora de Fátima, sumándose más fieles, autoridades, niños y familias de la catequesis, partió la marcha hacia la Iglesia catedral portando las imágenes de Santo Domingo y el Beato Pironio.

Hacia las siete de la tarde, en medio de repiques de campanas y aplausos, llego la procesión al templo catedralicio donde fueron recibidos por el Obispo diocesano. La eucaristía estuvo presidida por monseñor Ariel Torrado Mosconi y concelebrada por todos los sacerdotes de la ciudad. Los diferentes grupos de canto se agruparon y ofrecieron un bello acompañamiento del canto de la asamblea en los diferentes momentos de la celebración litúrgica.

Comentando los textos del domingo decimonoveno, monseñor Ariel, comenzó afirmando: “Un salto audaz, una mirada que sostiene y una presencia que calma, son tres imágenes que se desprenden del evangelio de hoy y que nos ayudan a celebrar y vivir el testimonio de santo Domingo hoy”. Refiriéndose a la primera imagen sostuvo: “Como Pedro, los santos también han dado un salto para ir al encuentro del Señor, así lo muestran santo Domingo, el beato Pironio y tantos otros. ¡Lo mismo espera el Señor Jesús de nosotros: que seamos capaces de ir hacia él y seguirlo abandonando nuestras seguridades humanas! Continuó comentando la segunda imagen: “Mientras Pedro caminó mirando a Jesús, se mantuvo firme, cuando apartó su mirada de Jesús y comenzó a mirar para abajo, tambaleó, se desvió, se sintió inseguro. Así nos ocurre también a nosotros. Mantener la mirada fija en el Señor, quién, a su vez, nos sostiene con la suya, nos anima, conforta, impulsa con su gracia en cada momento de la existencia, especialmente en medio de las “tormentas y noches” por las que solemos atravesar. “Es bueno que cada uno de nosotros ponga nombre a las olas que agitan la propia vida, que nos llenan de angustia, miedo o nos desesperan, para así saber y poder dejarnos transformar por esa presencia de Jesucristo quien, con su gracia, calma, llena de paz nuestra vida, la renueva y la transforma” dijo al explicar la tercera imagen. Finalmente exhortó a una vida santa, señalando nuevamente el testimonio de santo Domingo y el beato Eduardo Francisco: “La santidad es para nosotros, los pequeños, los pobres, los pecadores que se dejan transformar por la gracia de Dios y así renuevan el mundo, dejando huella en la historia. ¡por el bautismo todos estamos llamados a la santidad!” dijo mientras señalaba la pila bautismal donde fue bautizado el cardenal Pironio.

Especial relevancia tuvo la procesión de ofrendas durante la cual representantes de instituciones, organizaciones intermedias y autoridades, así como los pastores, religiosos y familias, ofrecieron elementos significativos de su vida y misión, manifestando su compromiso de vivir la santidad cotidiana según su lugar en el mundo y pidiendo la gracia para poder llevarlo a cabo. Hacia el final de la concelebración, el Padre Adolfo Petti invitó a participar de la Peregrinación anual a la basílica de Luján el primer domingo de septiembre y a comenzar la preparación espiritual y pastoral de la visita del Papa León a nuestro país el próximo mes de noviembre. La festividad culminó en un clima de familiaridad y alegría con la bendición solemne del Obispo, las aclamaciones, cantos y aplausos de los fieles.