Noticias · 06 de septiembre de 2026 · Por Diócesis de Nueve de Julio
Familia reconciliada en la corrección fraterna, la ternura y el perdón
Peregrinación de la diócesis de Nueve de Julio a Luján

“Como pueblo de Dios y como sociedad argentina necesitamos de la corrección fraterna, el perdón y la reconciliación que nos recompone y renueva como familia y sociedad ¡Esa es nuestra deuda como dice hoy el apóstol san Pablo!” afirmó el obispo de Nueve de Julio en la peregrinación diocesana anual a la basílica de Luján el domingo 1° de septiembre.
El domingo 16 de septiembre, como se viene haciendo desde su fundación, los peregrinos de la diócesis de Santo Domingo de Guzmán en Nueve de Julio, se dieron cita en la basílica de Nuestra Señor de Luján encabezados por el obispo monseñor Ariel Torrado Mosconi, sacerdotes y diáconos, religiosas, seminaristas, familias y fieles laicos de las diferentes parroquias para poner sus vidas en la, manos de María y encomendarse a su intercesión. Los peregrinos tuvieron la celebración eucarística por la mañana en la basílica, al mediodía compartieron comunitariamente el almuerzo y, a primera hora de la tarde, también en la basílica, se expuso el santísimo Sacramento y se rezó el santo Rosario.
En la homilía, el Prelado diocesano, comentando los textos del domingo XXIII durante el año, sintetizó su mensaje en tres conceptos: familia, ternura y perdón. Así, comenzó afirmando: “Hoy estamos peregrinando como familia diocesana a la casa de nuestra Madre de Luján, san Pablo en la segunda lectura y Mateo en el evangelio nos invitan a cuidarnos mutuamente, incluso cuando le hacemos al otro una corrección fraterna, lo estamos ayudando. La cultura de la imagen nos lleva, muchas veces, a exponer y visibilizar el error de otro, o, en estos tiempos de individualismo somos indiferentes a las caídas de los demás y no nos importa cómo puede terminar o hasta dónde puede caer. El camino de la corrección fraterna nos lleva a descubrir al otro a alguien a quien debemos cuidar, proteger, para que nos caiga. Así nos edificamos como hogar y familia, como comunidad e iglesia, como sociedad y cómo nación. ¡En vez de agredirnos, que falta nos hace corregirnos mutuamente!
Refiriéndose a la ternura y poniendo como imagen y modelo a la santísima Virgen María, relacionando el texto evangélico proclamado con la advocación de María que desata los nudos: “Vemos en María como quien desata los nudos y ese poder de la Iglesia para “atar y desatar” no como autoritarismo y violencia -como a veces se ejerce cualquier poder- sino contemplando esa pedagogía mariana que desata los nudos del pecado, la confusión, las adicciones, los rencores y otros más no por la fuerza sino con ternura, suavidad y paciencia ¡Sólo así podemos superar crisis y destrabar conflictos: con el arte de la ternura, con el buen hacer de la caridad cristiana! Todos ellos lo podemos referir y aplicar tanto a la vida personal como comunitaria e, incluso, a los “nudos” que hay en los vínculos entre los argentinos y que tanto dañan el tejido y la paz social ¡Mirando a la Madre de todos los argentinos, encontramos el remedio en su misma tierna pedagogía ´desatanudos¨!” sostuvo.
Finalmente, se refirió al perdón, al cual lleva la genuina corrección fraterna y teniendo en cuenta que muchos peregrinos se acercan al sacramento de la reconciliación en este lugar, dijo: “Esta es una ocasión hermosa para experimentar el perdón, sobre todo en el sacramento de la confesión y la reconciliación. Dejarnos perdonar y perdonar a los demás en fruto y propósito, término y a la vez reinicio en una peregrinación. ¡Volvamos a nuestros hogares y comunidades habiendo experimentado el amor de Dios que perdona y seamos motivo de reconciliación y paz allí donde vamos! Nos lo debemos como argentinos, es nuestra misión como cristianos” exhortó.
Al terminar el momento de Adoración eucarística, el Rosario y la bendición con Jesús sacramentado, el Pastor diocesano, despidió a los peregrinos deseándoles un buen viaje de regreso y animándolos a ser testimonio vivo del Evangelio en sus hogares y lugares de sostenidos y animados por la intercesión y el ejemplo de María: “Tenemos una próxima nueva cita aquí con ocasión de la esperada visita del Santo Padre León a la argentina en noviembre. Preparémonos y recemos por sus frutos. ¡Hasta entonces y buen regreso!” concluyó.
Cabe recordar que a los pies del altar del Sagrado Corazón de Jesús de dicha Basílica está sepultado el Beato Eduardo Francisco Pironio –donde también recibió la consagración episcopal- nacido en Nueve de Julio y beatificado en diciembre de 2023.