Noticias · 21 de agosto de 2026 · Por Diócesis de Nueve de Julio
LA BÚSQUEDA Y EL ENCUENTRO DEL VERDADERO AMOR
“La búsqueda de Dios en la oración contemplativa, el amor como centro y contenido de la existencia junto al trabajo y la lucha por la paz en la sociedad, son los rasgos del testimonio aún vigente e interpelante de San Bernardo para nosotros tantos siglos después” fue el mensaje del Obispo de Nueve de Julio en la fiesta patronal de la iglesia de San Bernardo de Guanaco.
Las comunidades parroquiales de América, Roberts y Guanaco en la diócesis de Santo Domingo de Nueve de Julio tienen por patrono a San Bernardo abada y doctor de la Iglesia, cuya fiesta se celebra el 20 de agosto. El obispo diocesano se hizo presente este jueves en la localidad de Guanaco para presidir la eucaristía y, hará lo propio, el viernes 21 en Roberts, donde pondrá en funciones al nuevo Administrador parroquial, así como el domingo 23 en América.

“Ha sido una verdadera fiesta, realmente linda, recuperando lo de otros tiempos y enriqueciéndola con nuevos gestos, se palpaba en la alegría de la gente” expresó el Administrador parroquial presbítero Oscar Mentimurro. A media tarde la feligresía se congregó en el antiguo y bello templo que está siendo restaurado, y se salió en procesión por las calles del pueblo, deteniéndose en los lugares más significativos mientras se iba cantando, rezando y reflexionando sobre los símbolos que adornan la imagen del patrono y que expresan la diferentes facetas de su vida y obra: la cruz, el libro y el báculo. Participó la casi totalidad de la población y la zona rural, a la cual se sumaron antiguos residentes y vecinos venidos de Pehuajó.
Presidió la santa Misa el obispo diocesano monseñor Ariel Torrado Mosconi quien, en la homilía, comenzó afirmando: “San Bernardo era un monje, un consagrado a Dios que vivió en oración. Ese es el primer rasgo de su personalidad que nos alecciona también hoy: la búsqueda de Dios en la oración sincera, honda y profunda”. A continuación, se refirió a: “Toda su vida, predicación y escritos trataron sobre el amor como centro de la existencia, repitiendo una y otra vez que las obras son amores, la vida es la manifestación del amor que hay o no en nuestro interior”. Culminó la predicación convocando a: “Trabajar por la unidad y la paz en la propia familia y en el pueblo, esa es nuestra contribución a la unidad de la sociedad argentina y a la paz del mundo. En su tiempo, San Bernardo, sin escatimar viajes, salud, sacrificios, empeñando su autoridad y prestigio, trabajó por el entendimiento de los reyes y emperadores, la concordia de los reinos cristianos y la pacificación del pueblo. También en esto bien podemos imitarlo aquí y ahora nosotros”
Luego de la concelebración eucarística, la fiesta prosiguió con una obra teatral de los niños de catequesis que representaba un imaginario encuentro del Santo patrono con un peregrino y un apicultor. El peregrino simbolizaba a todos cristiano y el apicultor ponía de manifiesto una de las principales actividades y fuentes de trabajo de la zona. En ese sentido, cabe destacar que, desde mediados del siglo XX se tiene a San Bernardo como patrono de quienes desarrollan dicha tarea en la zona. De ahí que, también, se hayan repartido como recordatorios unos pequeños recipientes bendecidos que contenían una estampa del Santo monje y miel producida en la localidad. La jornada culminó de noche con un ágape festivo y un festival de música y canto con artistas locales.
Cabe recordar que, contiguo a la iglesia, funcionó el pre seminario de la diócesis de Mercedes fundado por monseñor Anunciado Serafini y, luego el Instituto de capacitación Guanaco dirigido por el padre Julio Vicario. En la actualidad, gracias a la iniciativa e impulso de los descendientes de la familia de los fundadores y de un grupo de laicos ligados a movimientos eclesiales, se ha restaurado el edificio que alberga la “Casa de María” que ofrece alojamiento para retiros espirituales y reuniones de grupos e instituciones.
