Noticias · 12 de octubre de 2026 · Por Diócesis de Nueve de Julio

María sostiene y alienta nuestra esperanza

“Como ya lo hizo en los comienzos, María sigue confortando e impulsando la esperanza de los discípulos de Jesús, especialmente en los momentos de prueba o desánimo” afirmó el Obispo de Nueve de Julio al presidir las fiestas patronales de Los Toldos.

“María, pilar de nuestra fe, acompáñanos en el camino” fue el lema convocante de las fiestas patronales de la parroquia Nuestra Señora del Pilar en Los Toldos partido de General Viamonte que culminaron este lunes 12 de octubre. La comunidad parroquial fue preparándose espiritualmente durante una novena durante la cual la eucaristía de cada día fue celebrándose sucesivamente en el templo parroquial, la capilla N.S. del Carmen, San Cayetano, N.S. del Caneto, Colegio San José e iglesia parroquial durante la “Fiesta del Queso”.

El lunes 12, al promediar la tarde, desde cada una de las capillas del radio urbano partió una procesión, con las imágenes de sus patronos, hacia el templo parroquial donde tuvo lugar la eucaristía presidida por el obispo diocesano monseñor Ariel Torrado Mosconi y concelebrada por el cura párroco padre José Pedraza y el Padre Germán Loriente, con una muy numerosa participación de la feligresía local.

En la homilía, monseñor Torrado Mosconi, recordó la tradición que da origen a la advocación de Nuestra Señora María del Pilar, que relata la aparición de la santísima virgen María al apóstol Santiago a orillas del río Ebro en España, quien se encontraba desanimado y desalentado al no encontrar conversiones ni frutos de su ingente acción evangelizadora: “Hijo mío ¿por qué te desalientas? Yo estaré siempre contigo para animarte” son las palabras con que María santísima confortó al Apóstol al borde del desánimo. También hoy nosotros, en el escenario de una época tan lejana y con tantas similitudes también: indiferencia y rechazo, obstáculos y dificultades para vivir, anunciar y testimoniar nuestra fe cristiana, aparentes pocos frutos de la misión sumando a nuestras propias dificultades personales, hace que estemos tentados de bajar los brazos. María nos enseña primero a guardar la Palabra y responderle con generosidad, sigue indicándonos “hagan todo lo que Él les diga”, nos llama a estar al pie de la cruz de los crucificados de hoy, así como a perseverar en la comunión de la Iglesia orante y preparándose a la misión. ¡Es cuanto alienta esa esperanza que no nos será quitada! Porque esa es la promesa del Señor. María nos acompaña y señala el camino” afirmó.

La santa Misa culminó con una sentida oración por la salud del Santo Padre León y la bendición solemne impartida por el Pastor diocesano.