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29 mayo, 2026

Cultivar, trabajar y luchar por la paz social

Te Deum en Nueve de Julio

“La convivencia cívica tiene su raíz última en el mandamiento del amor. Sólo desde esta raíz moral será posible reconstruir una cultura de respeto, solidaridad y verdadera paz social” sostuvo monseñor Ariel Torrado Mosconi al celebrar el Te Deum del 25 de mayo, este lunes en la localidad de French.

El lunes 25 de mayo, en el 216° aniversario de la Revolución de mayo y primer gobierno patrio, tuvo lugar la celebración del solemne Te Deum, en la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción en la localidad de French partido de Nueve de Julio. Participaron las autoridades municipales encabezadas por la Intendente Dra. María José Gentile, el Delegado municipal y representantes de los distintos bloques del Consejo deliberante, así como abanderados y docentes de los establecimientos educativos, bomberos voluntarios, periodistas y responsables o dirigentes de instituciones y entidades de bien público.

En la homilía, el Obispo diocesano comenzó afirmando: “Urge tomar conciencia para obrar en consecuencia, que la paz y amistad sociales son básicas y fundamentales para la convivencia y el progreso de la nación. En este sentido, hay una responsabilidad y un compromiso de la ciudadanía toda -especialmente de las autoridades, los líderes y dirigentes de todos los sectores- ante el deterioro, la degradación y la decadencia del tejido social y la vida pública de nuestra nación”. Para continuar sosteniendo: “El diálogo, la concordia y el consenso, son el remedio indispensable ante toda escalada de violencia sea física o verbal, ideológica o institucional que nos confunde, hiere y divide como cuerpo social”. Concluyó diciendo: “Es indispensable -sino urgente- esta recomposición de vínculos, comunicación y tejido social antes que tal deterioro sea ya enfermizo e irrecuperable. La convivencia cívica tiene su raíz última en el mandamiento del amor. Sólo desde esta raíz moral será posible reconstruir una cultura de respeto, solidaridad y verdadera paz social”.

La celebración de acción de gracias y súplica por la patria, estuvo caracterizada por dos vívidos gestos con que se quiso poner de manifiesto la necesidad, el deseo y el compromiso por la unidad, el bien común y la paz social de la sociedad, la patria y la nación. En un momento, los representantes de las autoridades y las diferentes corrientes políticas encendieron un cirio y lo depositaron ante el altar. En otro momento, los representantes de las entidades de bien público y de distintos ámbitos de la sociedad, presentaron una ofrenda floral ante la imagen de la santísima Virgen, gestos que fueron acompañados por la Oración por la paz, atribuida a San Francisco de Asís, y la Oración por la Patria respectivamente. Al impartir la bendición solemne concluyendo el oficio, el Prelado diocesano saludó y volvió a exhortar a trabajar mancomunadamente por la paz en la sociedad.