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Signo de una renovación según el evangelio

Nuevo hábito de las Hermanas Discípulas de Jesús
“El hábito religioso es signo de aquella renovación radical de una vida según el Evangelio que brota del Bautismo” afirmó monseñor Ariel Torrado Mosconi en la solemnidad de San Juan Bautista con la bendición del nuevo hábito de las Hermanas Discípulas de Jesús en la catedral de Nueve de Julio.
La tarde del martes 24 de julio del Año jubilar 2025, solemnidad del nacimiento de san Juan Bautista, el obispo de santo Domingo de Nueve de Julio presidió la eucaristía en la Iglesia catedral con motivo de la bendición del nuevo hábito de las Hermanas discípulas de Jesús de san Juan Bautista. Concelebraron los sacerdotes de la ciudad y participaron dos diáconos, religiosas de diferentes congregaciones presentes en la diócesis junto a fieles de la comunidad local.
En la homilía, explicando la significación del hábito religioso, monseñor Torrado Mosconi, comenzó diciendo: “El hábito religioso es un signo de aquella consagración que brota del bautismo y llama a la santidad, viviendo radicalmente el Evangelio por el camino de la obediencia, la pobreza y la castidad consagradas”. Luego prosiguió: “En este sentido, las hermanas, con su hábito, son un signo profético de consagración, recordando a todos los cristianos que debemos vivir nosotros también radicalmente el Evangelio”. Para concluir exhortando: “Viviendo todos según el Evangelio, tomándolo en serio, también cada cristiano es un signo en el mundo. Signo del mismo Jesús, signo de amor, signo de esperanza”, concluyó.
Hacia el final de la celebración y antes de la bendición papal con indulgencia que impartió el Pastor diocesano, las Hermanas hicieron una breve explicación del nuevo hábito y dieron cuenta del proceso fecundo de purificación, renovación y refundación que se está llevando a cabo en la congregación y como se sintieron acompañadas en este camino, duro en algunos momentos, por la maternidad de la Iglesia. Luego de una oración hecha por las mismas Hermanas, el Prelado diocesano bendijo los nuevos hábitos.

La celebración termino con un animado ágape fraterno durante el cual las religiosas y consagrados presentes, así como algunos laicos de otras comunidades, relataron y dieron testimonio de su vida y testimonio evangelizador en diferentes ámbitos y situaciones. El carisma y la historia de cada congregación, la presencia laical en la sociedad, el trabajo con inmigrantes en EE.UU. o la pastoral familiar fueron parte de los compartido en cordial diálogo fraterno.